SEOUL.- El fenómeno global BTS no solo domina las listas de música; un reciente informe del Instituto de Investigación Hyundai revela que el grupo de K-pop es un motor económico monumental para Corea del Sur. Su impacto es tan masivo que genera miles de millones de dólares anualmente, superando la contribución de muchas empresas tradicionales y aerolíneas nacionales combinadas.
Cifras que impactan: Más que música
Según el análisis, la banda surcoreana aporta anualmente una cifra estimada en más de 4.65 mil millones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB) del país, una contribución comparable a la de un conglomerado mediano. Su influencia va más allá de la venta de discos y conciertos, impulsando de manera decisiva sectores como el turismo, la moda, los cosméticos y las exportaciones de productos de consumo, consolidando la «ola coreana» a nivel mundial.
El ‘Efecto BTS’ en el turismo y la cultura
El informe detalla que uno de cada trece turistas que visitaron Corea del Sur en años recientes lo hizo motivado directamente por BTS. Este poderoso «Efecto BTS» no solo llena hoteles y restaurantes en Seúl, sino que también ha disparado el interés global por aprender el idioma coreano y consumir su cultura. Se han convertido, de facto, en los embajadores más efectivos de la nación, logrando lo que décadas de diplomacia cultural apenas soñaban.
Polémica por su servicio militar
Este poder económico fue el centro de una intensa y crítica polémica nacional sobre su posible exención del servicio militar obligatorio, un deber sagrado para los varones surcoreanos. El debate dividió a la sociedad, poniendo en una balanza el deber patriótico frente a la contribución sin precedentes del grupo a la imagen y economía del país. La discusión escaló hasta las más altas esferas del gobierno, generando meses de incertidumbre.
Actualmente, y tras la larga deliberación que concluyó con su decisión de enlistarse, los miembros de BTS se encuentran cumpliendo con sus respectivas obligaciones militares en distintas fases. El gobierno y la industria musical ya preparan el terreno para su esperado regreso, proyectado para 2025, confiando en que reactive con aún más fuerza el impacto económico y cultural que ha posicionado a Corea del Sur en el centro del escenario global.


