CHILPANCINGO, GUERRERO.- Una grave alerta ha sido emitida por comunidades indígenas de la Montaña baja de Guerrero, quienes denuncian el desplazamiento forzado de más de mil familias. Este éxodo masivo es consecuencia directa de una serie de violentos ataques perpetrados con drones, presuntamente por el grupo criminal conocido como ‘Los Ardillos’.
Drones: El Arma para Sembrar el Terror
La denuncia de las comunidades afectadas pone el foco en una táctica cada vez más alarmante: el uso de drones para perpetrar los ataques. Estos dispositivos no tripulados se han convertido en el arma predilecta del grupo delictivo para hostigar a la población desde el aire, buscando generar un estado de pánico constante que hace insostenible la vida en sus localidades.
Tragedia Humanitaria: Mil Familias Huyen
El resultado de esta ofensiva es una crisis humanitaria de proporciones críticas. Según los reportes de los propios líderes comunitarios, la cifra de desplazados supera ya a las mil familias, lo que representa a miles de personas, incluyendo niños, mujeres y ancianos. Estos pobladores han tenido que abandonar sus hogares, sus cultivos y su patrimonio de forma abrupta, huyendo con lo poco que pudieron cargar para salvaguardar sus vidas.
Montaña Baja: Un Territorio Bajo Asedio
Los hechos denunciados tienen como epicentro la Montaña baja de Guerrero, una zona históricamente golpeada por la violencia y la presencia de grupos delictivos que se disputan el control del territorio. La situación actual pone de manifiesto la extrema vulnerabilidad de las comunidades indígenas, quienes quedan atrapadas en medio de esta guerra silenciosa y el avance del crimen organizado en el estado.
Tras esta contundente denuncia pública, la atención se centra en la respuesta de las autoridades estatales y federales para atender la grave crisis de desplazamiento. La seguridad de las familias que aún permanecen en la zona y el apoyo humanitario a quienes ya han huido se han convertido en una prioridad crítica para evitar que la tragedia escale y se garantice el retorno seguro a sus comunidades.


