CIUDAD DE MÉXICO.- La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) encendió las alertas al confirmar un preocupante aumento de precios en productos de alto consumo elaborados con granos procesados. Este incremento, que afecta directamente al bolsillo de las familias mexicanas, se ha registrado en las tienditas y comercios de todo el país.
Los productos más golpeados por la inflación
El monitoreo realizado por la ANPEC es claro: las galletas populares son las que lideran la escalada de precios. Un paquete de un kilogramo pasó de costar $78.33 a un promedio de $87.67, lo que representa un duro incremento de $9.34 para los consumidores.
El café soluble, indispensable en muchas mañanas, no se queda atrás. Su presentación de 100 gramos subió $5.00, alcanzando un precio de $43.33. Otros básicos como el cereal en caja y el pan de caja grande también vieron sus precios aumentar en $4.33 y $3.67, respectivamente.
Botanas y otros antojos también suben
La tendencia alcista no se detiene en los productos del desayuno. Las botanas, en su presentación de 170 gramos, también registraron un alza significativa de $3.34, llegando a costar en promedio $51.67 en los pequeños comercios del territorio nacional.
Esta situación complica la economía de los hogares, ya que estos productos, aunque no siempre considerados de primera necesidad, forman parte importante de la dieta y el gasto cotidiano de millones de personas en México, afectando su capacidad de compra.
El «efecto espejo» de la economía de EE.UU.
Cuauhtémoc Rivera, quien preside la ANPEC, atribuyó esta crítica situación al llamado «efecto espejo» de la economía estadounidense. Explicó que la inflación que se vive en el país vecino tiene repercusiones directas y casi inmediatas en el mercado mexicano.
La dependencia comercial y productiva con Estados Unidos provoca que las presiones sobre los costos de materias primas y logística se trasladen rápidamente a los precios finales que pagan los consumidores en la tiendita de la esquina, generando una cadena de aumentos.
El estudio de la ANPEC, que abarcó las 32 entidades federativas, pinta un panorama complejo para el poder adquisitivo de la población. Las autoridades y los consumidores se mantienen atentos a la evolución de estos precios, que son un termómetro clave de la salud económica del país y del bienestar de sus habitantes.


