CIUDAD DE MÉXICO.- El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) dio un giro radical a la forma de medir la pobreza en el país. Su secretario ejecutivo, José Nabor Cruz Marcelo, anunció que la falta de acceso a tecnologías como internet, una computadora o un teléfono celular será considerada oficialmente una carencia social clave.
La Pandemia que Expuso la Desigualdad
La crisis sanitaria por COVID-19 fue el detonante de este cambio histórico. El confinamiento demostró que no tener conexión a la red o un dispositivo electrónico no era un lujo, sino una barrera crítica que impedía a miles de personas acceder a la educación, al trabajo y a servicios esenciales, generando una nueva forma de exclusión social.
Un Cambio Estructural en la Medición
Este ajuste no es menor, es un “cambio estructural” en la Medición Multidimensional de la Pobreza. CONEVAL reconoce que las dificultades de la población van más allá del ingreso económico y que la tecnología es hoy una herramienta indispensable para el desarrollo. La medida busca reflejar la “nueva realidad social” que vive México.
Hacia un Diagnóstico Más Preciso
El objetivo de esta actualización, que forma parte de una revisión que se realiza cada diez años, es obtener un retrato mucho más fiel de las privaciones que enfrentan los mexicanos. Al incluir la brecha tecnológica, las autoridades podrán identificar con mayor claridad a los grupos vulnerables y diseñar políticas públicas más enfocadas y efectivas.
Esta innovadora metodología se implementará en las próximas mediciones oficiales de pobreza que realice el organismo. Con ello, se busca que los programas de apoyo social respondan mejor a los desafíos del siglo XXI, ofreciendo un panorama más completo de las carencias que afectan a millones en la era digital.


