SALTILLO, COAHUILA.- En medio del proceso electoral, la coalición de Morena y el Partido del Trabajo (PT) ha desatado una fuerte polémica al registrar a Antonio Flores como su candidato a diputado local. El aspirante, que busca la reelección, enfrenta una grave acusación: una orden de aprehensión vigente en Estados Unidos por el delito de abuso sexual.
Una Orden de Arresto que Cruza la Frontera
La situación legal del candidato es crítica. Sobre él pesa una orden de captura emitida por las autoridades estadounidenses, un hecho que pone en tela de juicio su idoneidad para ocupar un cargo público. A pesar de este serio antecedente, los partidos Morena y PT decidieron respaldar su candidatura para un nuevo periodo en el congreso local de Coahuila, generando un intenso debate.
El Polémico Respaldo Partidista
El registro oficial de la candidatura se llevó a cabo ante las autoridades electorales estatales, formalizando la postulación de Flores por la alianza “Sigamos Haciendo Historia”. Esta decisión ha encendido las alarmas sobre los filtros y requisitos que los partidos políticos aplican a sus aspirantes, especialmente cuando existen señalamientos judiciales tan delicados y de carácter internacional que pesan sobre ellos.
Un Candidato entre la Campaña y la Justicia
Mientras Antonio Flores se prepara para iniciar su campaña y pedir el voto a los ciudadanos de Coahuila, su estatus legal en Estados Unidos permanece sin cambios. Esta dualidad, entre ser un aspirante a un cargo público en México y una persona requerida por la justicia en otro país, plantea un escenario complejo en la política local, generando incertidumbre sobre el futuro de su postulación.
Por el momento, Antonio Flores figura como candidato oficial en la contienda electoral, buscando mantener su curul en el congreso. Se espera que en los próximos días surjan reacciones tanto de la sociedad civil como de opositores políticos, mientras la sombra de la justicia estadounidense se cierne sobre su campaña en pleno desarrollo.


