CIUDAD DE MÉXICO.- Ariadna Montiel, la exsecretaria del Bienestar y figura clave en la operación de los programas sociales del gobierno, se perfila con fuerza para asumir la dirigencia nacional de Morena. Su ascenso se considera un movimiento estratégico con la mira puesta en la conducción del partido para las elecciones intermedias de 2027.
La Arquitecta del Billón de Pesos
El principal respaldo de Montiel proviene de su reciente gestión al frente de la Secretaría del Bienestar. Desde esa posición, tuvo bajo su control el presupuesto más grande en la historia del país destinado a los programas sociales, una cifra que superó el billón de pesos.
Esta monumental administración de recursos no solo le otorgó una visibilidad pública sin precedentes, sino que también la consolidó como una operadora política de gran influencia. Su capacidad para gestionar y distribuir estos apoyos es vista como su principal carta de presentación y la base de su poder político actual.
Misión: Conducir el Proceso de 2027
La posible llegada de Ariadna Montiel a la cúpula de Morena no es fortuita. Se interpreta como una decisión calculada para preparar al partido oficialista de cara a las cruciales elecciones intermedias que se celebrarán en el año 2027, un termómetro clave para el proyecto político.
Su tarea, de concretarse el nombramiento, sería unificar las distintas corrientes internas y movilizar la estructura del partido a nivel nacional. Se espera que utilice la vasta red construida a través de los programas sociales para garantizar la cohesión y asegurar un resultado favorable en los comicios venideros.
Por ahora, su nombre es el que más resuena en los pasillos del partido oficial para tomar las riendas. Aunque no se ha hecho un anuncio formal, su perfil como gestora de la política social del sexenio la posiciona como la sucesora natural para liderar a Morena en la siguiente fase de su consolidación.


