LANCASTER, PENSILVANIA.- La delegación mexicana de golf, encabezada por la experimentada Gaby López, enfrentó un arranque cuesta arriba en la primera ronda del U.S. Women’s Open. La jornada en el desafiante campo del Lancaster Country Club se convirtió en una dura prueba de resistencia para las atletas nacionales en uno de los cinco torneos ‘Major’ más prestigiosos del circuito femenino.
Un Día de Altibajos para López
Gaby López, quien participa por duodécima ocasión en este certamen, finalizó su recorrido con una tarjeta de 76 golpes, seis sobre par, un resultado que la aleja de los primeros puestos. Su actuación se vio marcada por un costoso doble bogey en el hoyo 10 y cuatro bogeys más, logrando apenas un birdie en el 13 que no fue suficiente para revertir la tendencia del día.
«Esto es un Maratón, no un Sprint»
A pesar del marcador adverso, López se mostró resiliente y con la mirada puesta en el futuro. «Al final esto es un maratón, no un sprint», declaró a los medios, subrayando la necesidad de tener paciencia en un torneo de cuatro días. La golfista capitalina reconoció que el campo «está muy complicado y no te perdona una», pero mantiene la esperanza de ajustar su estrategia para la siguiente jornada.
El Reto para Fassi y Fierro
La situación no fue más sencilla para el resto de las mexicanas en competencia. Isabella Fierro, quien vive su histórico debut en este Major, firmó una tarjeta de 74 golpes (+4), colocándose como la mejor mexicana del día, aunque aún lejos de la zona de corte. Por su parte, María Fassi, en su sexta aparición, tuvo la jornada más difícil, concluyendo con un marcador de 81 impactos (+11) que complica seriamente sus aspiraciones.
Con estos resultados, las tres representantes de México se ubican muy lejos de la cima, actualmente ocupada por la japonesa Yuka Saso con una sólida ronda de 68 golpes (-2). La delegación nacional enfrentará una segunda ronda crítica este viernes, donde estarán obligadas a firmar tarjetas excepcionales para tener alguna posibilidad de superar el corte y mantenerse con vida en la competencia del fin de semana.


