El neurocirujano Leopoldo Luque defendió su gestión médica ante el tribunal argentino, rechazando las acusaciones de negligencia y dolo eventual tras el fallecimiento del exfutbolista en 2020.
Durante la segunda jornada del juicio oral, Luque negó categóricamente los informes periciales que indican que Diego Armando Maradona sufrió una agonía de 12 horas, sosteniendo que el deceso fue un evento súbito e imprevisible. El médico argumentó que el astro argentino no recibía medicación cardiológica desde 2007 y que los hallazgos de la autopsia, como la acumulación de líquido en el abdomen, no eran necesariamente signos de una insuficiencia cardíaca desatendida. Con este testimonio, la defensa técnica busca desvincular al especialista de las complicaciones de salud preexistentes que derivaron en el edema agudo de pulmón reportado oficialmente.
El imputado también rechazó los señalamientos sobre haber obstruido la relación del deportista con su círculo familiar y aseguró que su trato siempre fue de respeto y aprecio personal. Luque enfrenta cargos por homicidio con dolo eventual, una figura jurídica que implica que el profesional fue consciente del riesgo de muerte y no actuó para evitarlo, lo que en la legislación argentina podría conllevar una condena de hasta 25 años de prisión. Junto a él, otros seis integrantes del equipo médico permanecen bajo investigación por presuntas omisiones en los cuidados brindados en la residencia de Tigre.
El proceso judicial continúa bajo un alto escrutinio internacional debido al estatus de figura cultural y deportiva que representaba Maradona, quien falleció a los 60 años de edad. Las audiencias seguirán desahogando pruebas testimoniales y periciales para determinar si hubo responsabilidad penal en el manejo de la salud del capitán de la selección argentina. Hasta este jueves 16 de abril de 2026, el tribunal mantiene el análisis de las comunicaciones y bitácoras médicas que rodearon los últimos días de vida del futbolista.
El fallo definitivo del caso podría tardar varios meses mientras se concluye la revisión de la participación de cada uno de los especialistas involucrados en el tratamiento postoperatorio.


