El Gobierno de México anunció este jueves 16 de abril de 2026 la separación de sus cargos de tres funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex), señalados por presuntas responsabilidades y omisiones tras el derrame de hidrocarburos que ha afectado las costas de Veracruz y Tabasco.
Durante una conferencia de prensa, el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, informó que la medida fue ordenada por el Órgano Interno de Control (OIC) mientras concluyen las investigaciones. Por su parte, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, reveló que tras un análisis personal de las bitácoras de ocho embarcaciones, se detectaron irregularidades críticas: las áreas operativas negaron sistemáticamente la existencia de la fuga —especialmente en marzo, cuando el crudo llegó a las playas— y ocultaron fallas en la integridad mecánica de un oleoducto de 36 pulgadas cercano a la plataforma Pol-Alfa.
El cronograma de los hechos indica que la mancha de aceite fue detectada desde el 6 de febrero; sin embargo, debido a la complejidad de la red de ductos y el mal tiempo, el origen exacto fue localizado por buzos hasta el 8 de febrero, concluyendo la reparación diez días después. Rodríguez Padilla enfatizó que estos hechos no fueron reportados a los altos mandos, por lo que ha ampliado las denuncias correspondientes ante la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Como medida preventiva a largo plazo, la administración federal instruyó la creación de un Observatorio del Golfo de México, coordinado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Este organismo, de carácter permanente, contará con un equipo científico encargado de establecer sistemas de alertamiento temprano para fugas y desarrollar estrategias de mejora ambiental tanto en el mar como en el territorio afectado, garantizando que contingencias de esta magnitud no vuelvan a ser minimizadas u ocultadas por mandos operativos.


