Tras consolidarse como bicampeones de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), los Diablos Rojos del México inician la temporada 2026 con el objetivo de alcanzar un tricampeonato, una proeza que solo ha sido lograda una vez en la historia de la liga.
La escuadra escarlata apuesta por la continuidad de su núcleo ofensivo, liderado por figuras de experiencia como Robinson Canó, Japhet Amador y el capitán Juan Carlos “Haper” Gamboa. Para esta campaña, la directiva reforzó áreas críticas con las incorporaciones de los lanzadores Miguel Yajure y Víctor González, además del regreso de piezas clave como Jon Singleton, buscando un equilibrio entre poder al bate y solidez en el montículo que les permita mantener el dominio mostrado en los últimos dos años.
El reto para la novena capitalina este lunes 13 de abril de 2026 es superar la barrera estadística de la LMB, donde únicamente los Sultanes de Monterrey han logrado hilvanar tres títulos consecutivos (1947-1949). Bajo la dirección de Lorenzo Bundy, el equipo ha priorizado la cohesión del vestidor desde la pretemporada, confiando en que la mezcla de talento consolidado y nuevos refuerzos estratégicos sea suficiente para inscribir su nombre en la historia como la nueva gran dinastía del béisbol mexicano.
A pesar de la alta competitividad del circuito, los analistas sitúan a los Diablos como los principales contendientes al título, destacando su capacidad de respuesta en momentos de alta presión. El desempeño de su rotación de abridores y la adaptación de las nuevas contrataciones serán los factores determinantes para definir si el «México» logra emular la hazaña conseguida hace casi ocho décadas en el diamante nacional.


