El mandatario estadounidense aseguró en conferencia de prensa que su popularidad en el país sudamericano supera los registros históricos de cualquier candidato local. Entre bromas, señaló que tras concluir su periodo en la Casa Blanca podría contender por el ejecutivo venezolano.
Durante su intervención, Trump relató que los ciudadanos venezolanos le han manifestado que obtendría números récord en las encuestas electorales de dicha nación. De forma irónica, detalló que solo necesitaría aprender español rápidamente —habilidad que calificó como sencilla para él— para presentarse a los comicios una vez que termine su gestión en Estados Unidos. Estas declaraciones se dan en un contexto de alta exposición mediática del mandatario, quien ha utilizado este tipo de retórica para resaltar su influencia política en el hemisferio.
Tras el comentario, el presidente rectificó el tono de sus palabras para subrayar la estabilidad de los lazos diplomáticos actuales entre Washington y Caracas. Aseguró mantener una excelente relación con la administración liderada por la presidenta electa, Delcy Rodríguez, y manifestó su satisfacción con el nivel de colaboración que ambas naciones sostienen en este momento. De esta manera, el político republicano cerró la anécdota reafirmando el apoyo mutuo entre su gobierno y el ejecutivo venezolano, descartando cualquier intención real de incursión política externa.
Este intercambio ocurre este martes 7 de abril de 2026, en un periodo donde la política exterior de la Casa Blanca se ha enfocado en consolidar alianzas estratégicas en la región. El equipo de comunicación del mandatario reiteró que los comentarios fueron realizados con un matiz humorístico y no representan un cambio en la agenda oficial de la presidencia. Se espera que la colaboración bilateral en materia económica y de seguridad continúe bajo los acuerdos establecidos previamente entre ambos mandatarios durante el primer trimestre del año.


