Familiares y vecinos de Ecatepec recibieron el cuerpo de Mateo, de 8 años, para realizar los servicios funerarios en su domicilio particular. El acto estuvo marcado por exigencias de justicia y un fuerte despliegue de seguridad tras el crimen presuntamente cometido por su padrastro.
Cerca de las 16:30 horas de este viernes 10 de abril de 2026, la carroza fúnebre arribó a la vivienda ubicada en la calle Francisco I. Madero, escoltada por unidades de la policía municipal. En el patio del inmueble, los deudos colocaron carpas, sillas y coronas de flores para velar al menor, mientras elementos de seguridad acordonaron la zona para restringir el paso y garantizar la privacidad de la familia. La llegada del féretro provocó escenas de dolor entre los asistentes, quienes se congregaron desde temprano para acompañar a los parientes cercanos en la recepción de los restos.

Edith, madre del niño, llegó al sitio poco después del arribo del cuerpo, mostrando un estado de profunda afectación emocional al ingresar al domicilio para el último adiós. Vecinos y amigos de la comunidad de San Martín de Porres manifestaron su consternación ante la violencia del suceso, permaneciendo en las inmediaciones del lugar en señal de apoyo. Durante el velorio, el silencio fue interrumpido ocasionalmente por consignas que demandan a las autoridades estatales que el caso no quede impune y se aplique el máximo rigor de la ley contra el responsable.
El ambiente en esta zona de Ecatepec se mantiene bajo vigilancia policial ante la sensibilidad del caso y la indignación social que ha generado el homicidio del menor. Se espera que el cortejo fúnebre parta hacia el panteón local en las próximas horas, una vez concluidos los homenajes religiosos y familiares previstos para esta noche. La comunidad ha convocado a mantener encendidas veladoras en las fachadas de las casas aledañas como símbolo de luto y solidaridad.
Hasta el momento, las investigaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México continúan su curso para integrar la carpeta de investigación correspondiente. El presunto agresor permanece bajo custodia de las autoridades judiciales en espera de que se determine su situación jurídica por el delito de homicidio calificado.


