En una acción legal que sacude a la industria de los videojuegos, el Condado de Los Ángeles presentó este jueves una demanda civil contra Roblox, una de las plataformas de entretenimiento digital más grandes del mundo. La querella, interpuesta ante el Tribunal Superior de Los Ángeles, alega que la compañía ha fallado sistemáticamente en proteger a sus usuarios más jóvenes, exponiéndolos de forma reiterada a contenido sexualmente explícito, explotación y acoso por parte de depredadores.
Hilda L. Solis, presidenta de la Junta de Supervisores del Condado, fue enfática al señalar que la plataforma se ha convertido en un «caldo de cultivo» para actividades ilícitas debido a la falta de medidas adecuadas de moderación y verificación de edad. Esto resulta especialmente alarmante considerando que el 40% de sus usuarios son menores de 13 años y que, en Estados Unidos, casi el 75% de los niños de entre 9 y 12 años utilizan Roblox regularmente.
Ganancias vs. Seguridad Infantil
La demanda pone el foco en la responsabilidad de las «Big Tech» sobre la salud mental y física de los menores. Rafael Carbajal, director del Departamento de Asuntos del Consumidor del Condado, acusó a la empresa de priorizar el crecimiento económico y las ganancias sobre la integridad de los niños.
Entre las exigencias del Condado de Los Ángeles se encuentran:
- Medidas cautelares: Cambios inmediatos en los protocolos de seguridad.
- Restituciones económicas: Reparación de daños para los afectados.
- Sanciones civiles: Multas de hasta 2,500 dólares por día por cada infracción a la ley detectada.
La postura de Roblox: «Seguridad como principio fundamental»
Por su parte, un portavoz de Roblox negó rotundamente las acusaciones en declaraciones a NBC, asegurando que la empresa se defenderá «enérgicamente». La compañía argumenta que cuenta con sistemas de monitoreo avanzados y que, como medida preventiva, los usuarios no pueden enviar ni recibir imágenes por chat, lo que elimina una de las vías de abuso más comunes en internet.
«Tomamos medidas rápidas contra cualquier persona que infrinja nuestras normas y colaboramos estrechamente con las fuerzas del orden», señaló la empresa, subrayando que su tecnología evoluciona diariamente para detectar comunicaciones dañinas. Sin embargo, para las autoridades de Los Ángeles, estas herramientas han demostrado ser insuficientes frente a la magnitud del riesgo.


