Ciudad de México. El Senado de la República aprobó por unanimidad, con 116 votos a favor, una reforma constitucional de alto impacto para la equidad presupuestaria: la eliminación de las denominadas «pensiones doradas». La modificación al artículo 127 constitucional establece un tope máximo de 70 mil pesos mensuales para las jubilaciones y pensiones del personal de confianza de empresas públicas, organismos descentralizados y los tres órdenes de gobierno.
La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca corregir una disparidad histórica en el sistema de seguridad social del país, donde un grupo selecto de exfuncionarios percibe jubilaciones que oscilan entre los 100 mil y el millón de pesos mensuales, frente a la realidad del grueso de la población, cuyas pensiones promedio rondan entre los 6 mil 600 y los 8 mil 400 pesos.
Relevancia de la reforma y metas de ahorro
El impacto de esta medida es tanto ético como financiero, proyectando una optimización significativa de los recursos públicos destinados a la seguridad social.
- Ahorro proyectado: Se estima que la medida generará un ahorro de 5 mil millones de pesos anuales.
- Redistribución del gasto: Este monto liberado equivale a financiar, durante todo un año, la pensión para adultos mayores de más de 130 mil personas.
- Alcance retroactivo: La reforma es de aplicación inmediata incluso para quienes ya gozan de estas pensiones millonarias, afectando a aproximadamente 6,293 exfuncionarios de alto rango que actualmente superan el nuevo tope fijado.
Hacia un sistema más equitativo
Esta reforma busca poner fin a los privilegios en el retiro de los altos mandos del sector público, alineando las prestaciones con un criterio de austeridad y justicia social. Con el aval del Pleno del Senado, la disposición pasa a los pasos legislativos finales para su implementación definitiva en todo el país.
El mensaje del Poder Legislativo es claro: la prioridad presupuestaria debe estar en la sostenibilidad de los programas de bienestar para la mayoría de la población, limitando los excesos en las estructuras de poder.


