
ACAPULCO, GRO. – En política, la forma es fondo y las ausencias suelen gritar más fuerte que los discursos. Este viernes, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la «Mañanera del Pueblo» desde este puerto guerrerense; sin embargo, el dato que acaparó las conversaciones en los círculos políticos no fue un anuncio presupuestal, sino la notoria ausencia de Abelina López Rodríguez, presidenta municipal de Acapulco.
Contradicción en el discurso de cercanía
Durante meses, la alcaldesa López Rodríguez ha intentado proyectar una narrativa de estrecha colaboración y sintonía personal con la titular del Ejecutivo Federal. No obstante, que la presidenta de la República visite el municipio y la autoridad local no figure en el presídium ni en el evento, desmorona la imagen de «alianza inquebrantable» que la administración municipal pretendía posicionar.
Para los analistas, este desaire institucional envía un mensaje contundente sobre el verdadero estatus de la relación entre el Palacio Nacional y el Ayuntamiento de Acapulco.
Bajo la sombra de los cuestionamientos
La exclusión de la alcaldesa ocurre en un contexto crítico para su gestión. Abelina López enfrenta actualmente una serie de señalamientos por presuntos actos de corrupción y diversas investigaciones abiertas que ponen bajo la lupa el manejo de los recursos públicos en el puerto.
Diversos sectores ciudadanos y opositores coinciden en que la ausencia de este viernes podría ser una señal de «sana distancia» por parte del Gobierno Federal, que parece evitar la fotografía con una figura política desgastada por los escándalos administrativos y los cuestionamientos sobre la transparencia en su gobierno.
Aislamiento político en un momento clave
Mientras el Gobierno Federal despliega acciones para la recuperación de Acapulco, la silla vacía de la presidenta municipal comunica un aislamiento que podría tener repercusiones en la gestión de proyectos futuros. En un evento de tal magnitud, donde se definen las rutas de trabajo para el municipio, la falta de interlocución directa de López Rodríguez con Sheinbaum deja a la alcaldesa en una posición de vulnerabilidad política.
Hoy, el protocolo fue claro: la relación institucional no goza de la salud que pregona el discurso oficial del municipio. En el tablero político de Guerrero, el silencio de hoy en la «Mañanera» habló con una contundencia que será difícil de ignorar en los próximos meses.


