CIUDAD DE MÉXICO. – Lo que comenzó como un conflicto legal por la posesión de un predio ha escalado a una crisis humanitaria y animalista. El Refugio Franciscano rompió el silencio este jueves para responsabilizar directamente a la Fundación Haghenbeck por la muerte de al menos 27 animales —perros y gatos— tras el operativo de desalojo y toma de control del inmueble ubicado en la zona de Cuajimalpa.
Cifras de una crisis: Enfermedad y mortandad
De acuerdo con un comunicado emitido por el refugio, la situación de los animales bajo la custodia de la Fundación Haghenbeck es crítica. Citando datos que habrían trascendido de las autoridades capitalinas, la organización denunció:
- 21 decesos iniciales: Ocurridos entre el 13 de diciembre y el 6 de enero.
- 6 muertes adicionales: Registradas tras el operativo del 7 de enero.
- 171 animales enfermos: Ejemplares que aún permanecen en el sitio y cuyo estado de salud es delicado.
«Montaje» y especulación inmobiliaria
El Refugio Franciscano calificó el operativo de las autoridades como un «montaje» diseñado para justificar el despojo de un terreno que sirvió como albergue por casi cinco décadas. Activistas y trabajadores aseguran que el fondo del conflicto no es el bienestar animal, sino el valor del suelo en Cuajimalpa, sugiriendo que existe una especulación inmobiliaria acelerada por la proximidad del Mundial de Fútbol 2026.
«Hacemos responsable a la Fundación Haghenbeck de todas las muertes de ‘franciscanitos’ hasta que el último regrese a su hogar», advirtió la organización, denunciando que la toma del predio el pasado 10 de diciembre se realizó con violencia.
La defensa de la Fundación Haghenbeck
Por su parte, la fundación propietaria del terreno sostiene que su actuación se ampara en un fallo judicial que les devolvió la posesión legal. Han rechazado las acusaciones de maltrato, asegurando que los animales están bajo resguardo y reciben atención veterinaria profesional. Sin embargo, colectivos animalistas insisten en que aún se desconoce el paradero exacto de muchos de los ejemplares desalojados.
¿Dónde están los animales?
Mientras el Gobierno de la Ciudad de México niega que hubiera muertes durante el operativo oficial, la presión social crece. La exigencia de los ciudadanos es clara: una rendición de cuentas detallada sobre lo ocurrido durante los 28 días que la fundación tuvo el control exclusivo del sitio y la garantía de que los sobrevivientes serán trasladados a un lugar seguro donde su vida no corra peligro.


