CHIHUAHUA, CHIH. – En una postura de abierta defensa al patrimonio productivo del estado, el presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua (UGRCH), Álvaro Iván Bustillos Fuentes, manifestó su firme rechazo a la reciente resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). El fallo invalida el Acuerdo 156/2024, el cual establecía controles de inspección más estrictos para proteger el estatus sanitario de la entidad.
Crítica al centralismo judicial
Bustillos Fuentes cuestionó severamente el sustento técnico de los ministros, señalando que la decisión desconoce las décadas de esfuerzo que Chihuahua ha invertido para ser un referente mundial en sanidad animal. Para el líder ganadero, la resolución es una medida centralizada que ignora la realidad de las familias que dependen del campo.
“¿Qué saben ellos de sanidad y de la contingencia que estamos viviendo? Aquí no se estaba protegiendo algo indebido; se estaba blindando el trabajo de años y el patrimonio de los chihuahuenses”, sentenció el dirigente.
Validación de la estrategia estatal
A pesar del revés jurídico que favorece al Ejecutivo Federal, Bustillos destacó que el tiempo ha dado la razón a Chihuahua. Señaló que, ante la actual contingencia sanitaria nacional, la Federación ha terminado por implementar medidas que la UGRCH propuso y aplicó desde noviembre de 2024 a través del citado acuerdo.
El presidente de la Unión Ganadera reconoció y agradeció el respaldo institucional de la gobernadora Maru Campos Galván, quien ha caminado de la mano con el sector productivo para mantener el orden y la bioseguridad en el estado, incluso ante las presiones legales externas.
La lucha por el patrimonio continúa
La resolución de la Suprema Corte marca un nuevo y complejo escenario legal para el sector primario de Chihuahua, pero para Álvaro Bustillos, la batalla por la sanidad está lejos de terminar. Con el respaldo de los productores y una base técnica sólida, la UGRCH se prepara para defender su «forma de vida» ante las instancias necesarias, dejando claro que el estatus zoosanitario de Chihuahua no es negociable. La advertencia del dirigente es directa: la ganadería del estado seguirá operando bajo estándares de excelencia, con o sin el reconocimiento de un centro que parece no entender el valor de lo que se produce en el norte. La defensa de Chihuahua hoy se escribe con argumentos técnicos y la determinación de un gremio que se niega a ver vulnerado su patrimonio.


