WASHINGTON D.C. – El inicio del viaje del presidente Donald Trump hacia el Foro Económico Mundial en Suiza sufrió un contratiempo inesperado este martes. Apenas 45 minutos después de despegar, el icónico Air Force One presentó un “problema eléctrico menor”, lo que obligó a la tripulación a abortar la ruta transatlántica y regresar de emergencia a la Base Conjunta Andrews para realizar un cambio de aeronave.
Un apagón en las alturas
De acuerdo con los periodistas de la fuente presidencial que viajaban a bordo, la situación generó desconcierto cuando las luces de la cabina se apagaron brevemente poco después del despegue. Aunque la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, minimizó el incidente calificándolo como una falla técnica menor detectada a tiempo, no se ofreció una explicación detallada sobre el origen del fallo.
«Este será un viaje muy interesante, no sé qué pueda pasar», había declarado Trump a la prensa minutos antes de abordar, en una frase que, tras el incidente, cobró un matiz premonitorio.
Misión Davos: Reenfocando la agenda interna
A pesar del retraso logístico, el mandatario retomó el vuelo en un avión de respaldo para cumplir con su intervención programada para este miércoles en Suiza. La participación de Trump en Davos ocurre en un momento crítico de su primer año de regreso al poder, donde busca apaciguar el descontento de su base electoral.
Los puntos clave de su discurso en el foro serán:
- Costo de vida: Estrategias para frenar la inflación en productos básicos.
- Vivienda: Propuestas para facilitar el acceso a créditos y hogares para la clase media.
- Prioridades políticas: Un intento de demostrar que, pese a su intensa actividad en conflictos como Gaza o Ucrania, su administración mantiene el foco en la economía doméstica de los estadounidenses.
Un aterrizaje bajo la mirada del mundo
Aunque se prevé que el presidente llegue con algunas horas de retraso, su presencia en el Foro Económico Mundial sigue siendo el evento más esperado de la semana. Analistas sugieren que Trump aprovechará la plataforma internacional no solo para hablar de economía, sino para reafirmar su postura sobre Groenlandia y otros temas de soberanía que han tensado las relaciones con Europa en los últimos días.


