CIUDAD DE MÉXICO. – La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) lanzó este lunes una enérgica demanda a los tres órdenes de gobierno para frenar la extorsión, delito que calificó como un «costo estructural» y persistente para las empresas. Mientras el sector patronal reporta aumentos alarmantes en entidades como Tlaxcala (1,300%) y Chiapas (364%), la presidencia de la República anunció una ofensiva legal para perseguir este ilícito de oficio a nivel nacional.
Radiografía de un delito en expansión
El presidente de la Coparmex, Juan José Sierra, reveló datos contundentes basados en el indicador #MásSeguridad de la patronal, subrayando que la extorsión no es un fenómeno transitorio, sino una presión constante que frena el crecimiento:
- Víctimas en ascenso: En la última década, el número anual de víctimas creció un 78%, pasando de 6,223 en 2015 a más de 11,000 al cierre de 2025.
- Focos Rojos: Solo cinco estados concentran el 65.2% de los casos: Estado de México, Ciudad de México, Guanajuato, Nuevo León y Veracruz.
- Modus Operandi: El 68.8% de las extorsiones ocurre por vía telefónica, mientras que en un preocupante 31.2% de los casos se identifica la participación de personas con apariencia de autoridad.
La respuesta de Sheinbaum: Persecución de oficio
Ante la presión del sector privado, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este lunes que su administración avanza en una reforma constitucional clave:
- Ley General contra la Extorsión: Se busca que el delito sea perseguido de oficio, eliminando el peso de la denuncia sobre la víctima para evitar represalias.
- Mapeo del INEGI: El gobierno solicitó al instituto un análisis detallado para identificar las ciudades con mayores repuntes y focalizar el despliegue de fuerzas federales.
- Bloqueo Tecnológico: Se endurecerán las acciones con las telefónicas para dar de baja de forma inmediata los números vinculados a llamadas extorsivas.
Impacto en las PYMES
Coparmex destacó que casi la mitad de las empresas en México (46.8%) ha sido víctima de algún delito, situando a la extorsión como la segunda amenaza más frecuente. El organismo advirtió que las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs) son las más vulnerables, ya que no cuentan con los recursos para absorber estos costos extra de seguridad, lo que deriva en cierres de negocios y pérdida de empleos.
«Sin seguridad no es posible emprender ni tener negocios productivos. La inseguridad genera pérdidas por 8.3 mil millones de dólares anuales», sentenció el organismo patronal.


