
REDACCIÓN. Mientras México enfrenta una crisis de seguridad tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», investigaciones de Mongabay Latam y la Agencia de Investigación Ambiental (EIA) revelan que el legado del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no solo es de violencia, sino de devastación ecológica y social en toda América Latina.
La organización criminal ha diversificado sus actividades ilícitas, infiltrándose en industrias legales y alimentando economías depredadoras que afectan desde los bosques de Jalisco hasta la cuenca del Amazonas.
La crisis del «oro verde» y la deforestación
Jalisco, bastión del cártel, es el segundo productor de aguacate en el país. Sin embargo, este éxito comercial tiene un lado oscuro:
- Pérdida de bosques: Imágenes satelitales confirman una alarmante deforestación para abrir paso a huertos de aguacate.
- Control mafioso: El negocio ha sido infiltrado por grupos ligados al CJNG, quienes utilizan el cultivo como fachada para el lavado de dinero y la extorsión a productores legítimos.
Mercurio: El veneno en la Amazonía
Uno de los hallazgos más graves es el papel del CJNG en el tráfico global de sustancias químicas:
- Tráfico de mercurio: Se estima que el cártel ha traficado más de 200 toneladas de mercurio desde México hacia Perú, Bolivia y Colombia.
- Minería ilegal: Este insumo es vital para la extracción ilícita de oro en la Amazonía, contaminando ríos y suelos de una de las reservas de biodiversidad más importantes del planeta.
Control de mares y piratería internacional
La influencia del grupo criminal se extiende hacia las costas del Pacífico, afectando la seguridad alimentaria y la vida de los pescadores:
- México: En Jalisco, las comunidades pesqueras viven bajo un régimen de extorsión y pobreza, mientras sus rutas marítimas son confiscadas por el cártel para el trasiego de fentanilo y cocaína.
- Ecuador: En Puerto Bolívar, bandas locales vinculadas al CJNG (como Los Lobos) controlan los muelles. El 70 % de los pescadores artesanales se ven obligados a pagar extorsiones; quienes se resisten enfrentan robos, desapariciones o asesinatos.
Consecuencias de la caída del líder
El vacío de poder tras la muerte de «El Mencho» no solo amenaza con intensificar la guerra entre facciones (que ya suma más de 60 muertos en represalias recientes), sino que pone en duda la estabilidad de estas redes de explotación ambiental. El CJNG ya no es solo un cártel de drogas, sino una corporación criminal con un impacto transnacional en el equilibrio ecológico de la región.


