MÉXICO. En apenas una década, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha consolidado su posición como una de las organizaciones delictivas más poderosas y violentas a nivel global. Tras el reciente abatimiento de su fundador, Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», este domingo 22 de febrero, se analiza la magnitud de una estructura que ha redefinido el narcotráfico mediante una expansión agresiva y una organización cuasi-militar.
El grupo surgió en 2010 tras la fragmentación del Cártel del Milenio y el vacío de poder dejado por la muerte de Ignacio «Nacho» Coronel, líder del Cártel de Sinaloa en Jalisco. A diferencia de sus predecesores, el CJNG implementó una estrategia de control total que hoy le permite operar en 27 de los 32 estados de México.
Puntos clave de su infraestructura y red global
- Dominios estratégicos: Controla bastiones en Jalisco, Colima y Michoacán. El dominio de los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas ha sido fundamental para la recepción de precursores químicos provenientes de Asia.
- Presencia internacional: Según informes de la DEA, la red del CJNG tiene influencia en más de 100 países. Su modelo de negocio se basa en el tráfico de fentanilo, metanfetaminas y cocaína en todos los continentes habitados.
- Estatus jurídico: En febrero de 2025, el Departamento de Estado de EE. UU. designó formalmente al CJNG como una organización terrorista extranjera, elevando la prioridad de su desarticulación en la agenda de seguridad internacional.
La caída de su líder ocurre en un momento donde la organización es considerada una corporación criminal global. Las autoridades internacionales permanecen alerta ante la posible reconfiguración de sus rutas de suministro de drogas sintéticas y la reacción de sus células operativas tras el operativo federal en Jalisco.


