La titular del Ejecutivo Federal informó que el nuevo esquema de compra consolidada ha permitido alcanzar niveles de disponibilidad superiores al 97% en las principales instituciones de salud pública del país.
Durante la presentación del balance sanitario, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el IMSS, el IMSS Bienestar y el ISSSTE operan actualmente con un promedio de abasto casi total, aunque reconoció que persisten retos específicos por retrasos de proveedores en unidades locales. La estrategia de modernización de compra pública, presentada por el secretario de Salud, David Kershenobich, permitió optimizar el catálogo de insumos al reducir las claves de 2 mil 753 a mil 929, priorizando opciones con mejores resultados clínicos y seguridad para los pacientes. Este ajuste técnico identificó que un alto porcentaje de medicamentos en atención hospitalaria y primaria podían sustituirse por alternativas más eficientes integradas en los Protocolos Nacionales de Atención Médica.
En cuanto a la operatividad institucional, el IMSS reportó el surtimiento de 371.1 millones de piezas en sus más de mil 500 farmacias durante el último semestre, mientras que el ISSSTE confirmó que la gran mayoría de sus puntos de entrega mantienen niveles de disponibilidad entre el 95% y el 100%. Por su parte, el sistema IMSS Bienestar ha distribuido 162 millones de insumos a través de las «Rutas de la Salud», con una programación de 15 millones de piezas adicionales que comenzarán a repartirse la próxima semana en más de 3 mil rutas nacionales. De forma paralela, las autoridades sanitarias informaron que la Estrategia Nacional contra el Sarampión ha logrado la aplicación de 17.2 millones de dosis, lo que ha derivado en una tendencia a la baja en la transmisión del virus.
El Gobierno de México reiteró su compromiso de alcanzar la cobertura total de medicamentos en todos los niveles de atención mediante la consolidación de este modelo de adquisición y distribución. Los esfuerzos actuales se centran en fortalecer los 20 mil puntos de vacunación disponibles y asegurar que las unidades médicas con abasto menor al 95% regularicen su inventario en el corto plazo. La administración federal enfatizó que la eficiencia presupuestaria obtenida con la reducción de claves permitirá garantizar la sostenibilidad del sistema de salud y la protección de los grupos prioritarios en las campañas de prevención nacional.


