WASHINGTON, D.C. – En una medida que sacude el tablero del comercio global, el presidente Donald Trump firmó este viernes 6 de febrero de 2026 una orden ejecutiva que impone un arancel adicional del 25 % a las importaciones provenientes de cualquier nación que mantenga lazos comerciales con Irán. La Casa Blanca justificó la acción al considerar que las políticas de Teherán constituyen una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional de Estados Unidos.
La orden, que entrará en vigor a las 12:01 a.m. de este sábado 7 de febrero, establece un sistema de «sanciones secundarias» diseñado para aislar económicamente al régimen iraní. Bajo este nuevo esquema, no solo se penaliza a Irán, sino que se castiga directamente a sus socios comerciales, obligándolos a elegir entre el mercado iraní o el estadounidense.
La implementación de este gravamen recae en una estructura de colaboración entre distintas dependencias federales:
- Identificación de infractores: El Secretario de Comercio será el encargado de determinar qué países han adquirido bienes o servicios de Irán de forma directa o indirecta.
- Aplicación del arancel: Tras la identificación, el Secretario de Estado definirá la extensión y aplicación del arancel del 25 % ad valorem (sobre el valor de la mercancía).
- Flexibilidad presidencial: Trump se reserva el derecho de modificar o levantar el arancel si el país afectado toma «medidas significativas» para alinearse con la política exterior de EE. UU. o si Irán muestra cambios en su conducta.
Impacto Geopolítico y Comercial
Esta decisión ocurre en un contexto de alta fricción, meses después de ataques aéreos estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes en 2025. Los principales países bajo la lupa son:
- China: El mayor socio comercial de Irán, que adquiere cerca del 90 % del petróleo de la nación persa.
- Otros afectados: India, Turquía, Irak y los Emiratos Árabes Unidos también mantienen intercambios significativos que podrían verse comprometidos.
- México: Expertos señalan que el impacto para México será marginal, dado que el comercio con Irán representa menos del 0.0005 % de sus importaciones totales.
La orden ejecutiva de este viernes formaliza una amenaza que Trump había lanzado desde el pasado 12 de enero, consolidando su estrategia de «Máxima Presión» para forzar a Teherán a negociar sus programas nuclear y de misiles.


