
En un acto cargado de contrastes, el presidente Donald Trump encabezó este miércoles una recepción en la Casa Blanca con motivo del Mes de la Historia Negra. El mandatario aprovechó el estrado para consolidar su narrativa como el líder republicano que ha logrado romper techos de cristal con el electorado afroamericano, destacando que el 15% de los votos de esta comunidad en las elecciones de 2024 representó un hito histórico para su partido. Sin embargo, el evento se vio empañado por la reciente indignación bipartidista tras la difusión de un video en su red social, Truth Social, donde los Obama aparecían caracterizados como simios.
Durante su discurso, Trump inició rindiendo tributo al fallecido reverendo y activista Jesse Jackson, a quien llamó «un verdadero héroe». No obstante, el tono del evento giró rápidamente hacia la defensa personal frente a las acusaciones de racismo que han perseguido su carrera desde los años 70. El presidente citó su cercanía con figuras como el boxeador Mike Tyson para desestimar las críticas, asegurando que quienes lo conocen de cerca saben que las acusaciones de discriminación son meras «difamaciones».
Logros económicos vs. controversias retóricas
Para contrarrestar el impacto del video de los Obama —el cual fue eliminado sin que el mandatario ofreciera una disculpa—, la Casa Blanca publicó un comunicado detallando los pilares de su gestión para la comunidad afroamericana. Entre los datos destacados se encuentran:
- Inversión social: Programas de ahorro para familias de escasos recursos.
- Apoyo militar: Bonos de dividendos para 350 mil miembros negros del servicio activo.
- Representación: La participación de diversos funcionarios afroamericanos en el podio que defendieron la administración de Trump frente a los cuestionamientos de la prensa.
Un historial bajo la lupa
Pese a los esfuerzos de su vocera, Karoline Leavitte, por calificar las críticas como ataques políticos, los periodistas recordaron que las tensiones raciales han sido una constante en la trayectoria de Trump, desde las demandas del Departamento de Justicia en 1970 por discriminación en sus viviendas en Nueva York, hasta la reciente retórica en redes sociales. El evento concluyó como un reflejo fiel de su mandato: una mezcla de datos económicos positivos y una base de apoyo leal, frente a un clima de polarización social que sigue cuestionando su compromiso con la sensibilidad racial en el país.


