El senador republicano Markwayne Mullin asumirá la dirección del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) tras recibir el aval parlamentario para sustituir a la destituida Kristi Noem.
Con una votación de 54 a favor y 45 en contra, el exlegislador de Oklahoma llega al gabinete de Donald Trump con la encomienda de estabilizar una dependencia sacudida por controversias migratorias y operativos federales recientes. Mullin, conocido por su perfil negociador en el Congreso, logró atraer el apoyo de la bancada republicana y de algunos demócratas clave, proyectando un liderazgo que busca reducir la exposición mediática del departamento y enfocarse en la eficiencia operativa. Su ratificación pone fin a una carrera legislativa de 13 años, marcada recientemente por su papel en la aprobación del plan fiscal de la administración en 2025.
El nuevo secretario hereda un Departamento de Seguridad Nacional en crisis, paralizado por un cierre parcial que afecta el transporte y los controles fronterizos desde mediados de febrero debido a la falta de acuerdos presupuestarios. Esta situación ha generado retrasos masivos en los principales aeropuertos del país y una parálisis administrativa que Mullin deberá destrabar mediante el diálogo con las fuerzas políticas. El relevo ocurre tras la accidentada gestión de Kristi Noem, cuya política de mano dura y operativos federales en ciudades como Minneapolis resultaron en la muerte de ciudadanos estadounidenses y en su eventual salida del cargo.
Mullin ha declarado que su prioridad inmediata es fortalecer la protección ciudadana y trabajar de manera coordinada con las agencias de inmigración (ICE) bajo un enfoque más pragmático. Durante su audiencia de confirmación, enfatizó que su meta para los próximos seis meses es normalizar las operaciones del DHS para que la seguridad nacional deje de ser una fuente constante de titulares negativos. El reto principal para el nuevo titular será equilibrar las exigencias de control fronterizo de la Casa Blanca con las demandas de reforma y presupuesto que exige el ala demócrata en el Senado.


