La Iglesia de Inglaterra marca un hito en la inclusión religiosa con el nombramiento de Mullally, quien a sus 63 años asume el liderazgo espiritual global de la Comunión Anglicana tras una destacada carrera en el sector salud.
La entronización de Sarah Mullally en la histórica Abadía de Westminster pone fin a una sucesión exclusivamente masculina que se remontaba al año 597, cuando el Papa Gregorio el Grande designó al primer titular de esta sede. Este acontecimiento no solo representa un cambio en la jerarquía eclesiástica, sino que subraya la modernización de una institución fundada por Enrique VIII en el siglo XVI. Acompañada por los Príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, la nueva Arzobispo asumió sus funciones destacando que su llegada es parte de un esfuerzo institucional por fomentar el liderazgo femenino en los niveles más altos de la fe anglicana.
Un aspecto distintivo en la trayectoria de Mullally es su vocación tardía, pues antes de dedicarse al servicio religioso consolidó una exitosa carrera como enfermera especializada en oncología y directora de unidad en el Servicio Nacional de Salud (NHS) británico. Al ingresar al clero cerca de los 40 años y estando casada con un arquitecto, su perfil rompe con los esquemas tradicionales del celibato exigido en otras ramas del cristianismo, como la católica. Esta apertura permite que figuras con experiencia en el mundo civil y profesional aporten una visión renovada a la gestión de la Iglesia en el siglo XXI.
El nombramiento de Mullally, quien es apenas la cuarta mujer en alcanzar el rango de obispa en la historia de Inglaterra, se suma a una creciente ola de diversidad dentro de la comunión anglicana, que incluye la promoción de clérigas jóvenes y de diversos orígenes étnicos. Con este paso, la institución busca desmitificar la idea de que los roles de alta jerarquía son privativos de los hombres, enviando un mensaje de apertura hacia las nuevas generaciones de mujeres que sienten el llamado al servicio espiritual sin importar su estado civil o su formación previa.


