Un tribunal federal en San Francisco dictaminó este viernes que el magnate manipuló deliberadamente el mercado antes de concretar la compra de la red social por 44 mil millones de dólares. Tras tres días de deliberación, el jurado concluyó que Musk emitió declaraciones falsas sobre el número de cuentas «fake» para desplomar el valor de las acciones en 2022.
El veredicto responde a una demanda colectiva de inversores que vendieron sus activos entre mayo y octubre de ese año, periodo en el que Musk afirmó que la adquisición estaba «suspendida». Según la querella, estos mensajes fueron una estrategia calculada para renegociar el precio a la baja, violando las leyes federales de valores y afectando a ahorradores promedio, como maestros y enfermeros.
Los abogados de los demandantes estiman que los daños totales podrían ascender a 2 mil 600 millones de dólares. Joseph Cotchett, representante de los inversores, celebró el fallo como un precedente necesario contra el abuso de poder corporativo, señalando que nadie, ni siquiera el hombre más rico del mundo, está por encima de las reglas del mercado financiero.
Por su parte, se espera que el equipo legal de Musk —quien ahora dirige la plataforma bajo el nombre de X— apele la decisión de inmediato. Este revés judicial coincide con una investigación paralela de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) de Estados Unidos, lo que complica el panorama legal del dueño de Tesla y SpaceX respecto a sus movimientos financieros en redes sociales.
Finalmente, este fallo marca un hito en la rendición de cuentas para figuras de alto perfil en Silicon Valley. La resolución no solo impacta la fortuna personal de Musk, sino que envía una señal de advertencia sobre la responsabilidad legal de los líderes empresariales al utilizar sus plataformas personales para influir en el valor de empresas públicas.


