CINCINNATI, OHIO – Un nuevo estudio realizado por expertos de la Escuela de Justicia Criminal de la Universidad de Cincinnati contradice la narrativa oficial de la administración de Donald Trump, al concluir que no existe evidencia científica de que el aumento de la población inmigrante incremente los índices de violencia o los tiroteos de pandillas. La investigación, publicada este jueves, se suma a un creciente cuerpo académico que cuestiona la criminalización de la migración como estrategia de seguridad pública.
Análisis de datos en Chicago (2010-2021)
Los autores del estudio, Calvin Proffit, John Leverso y Ben Feldmeyer, centraron su análisis en 77 barrios de Chicago, una de las pocas ciudades que distingue rutinariamente entre tiroteos generales y aquellos vinculados a pandillas.
Los hallazgos clave incluyen:
- Cero correlación: A lo largo de una década, los vecindarios que experimentaron un crecimiento en su población inmigrante no registraron aumentos en tiroteos mortales o no mortales.
- Enfoque comunitario: El estudio aclara que analizó el comportamiento de los barrios, no de individuos, invalidando la idea de que la inmigración es una «explicación general» de la inseguridad.
- Consistencia histórica: Los resultados son coherentes con investigaciones previas que indican que las comunidades inmigrantes suelen tener tasas de criminalidad iguales o menores que las poblaciones nativas.
Contexto de represión: Operación Midway Blitz
El informe surge en un clima de alta tensión por la Operación Midway Blitz, una iniciativa federal desplegada en Chicago y otras ciudades para perseguir presuntos pandilleros y aplicar leyes migratorias con fuerza letal. El estudio recuerda incidentes críticos derivados de esta política, como las muertes de los ciudadanos estadounidenses Renee Nicole Good y Alex Pretti en Minneapolis a manos de agentes federales.
«Tratar a los inmigrantes como una explicación de la violencia puede ser políticamente conveniente, pero no hará que nuestras ciudades sean más seguras», concluyeron los investigadores, sugiriendo que las políticas actuales podrían estar desviando recursos de las verdaderas causas de la violencia urbana.


