El presidente de Estados Unidos recibió este jueves en la Oficina Oval a la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en un encuentro marcado por la controversia. Al ser cuestionado sobre la falta de aviso a sus aliados antes del ataque conjunto con Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, el mandatario respondió con una alusión histórica que causó incomodidad global.
Trump defendió el sigilo de la operación militar argumentando la necesidad de mantener el factor sorpresa, pero el tono de la reunión cambió cuando lanzó una burla directa. «¿Quién sabe más de sorpresas que Japón?», cuestionó el presidente ante la prensa, provocando risas entre los funcionarios estadounidenses y una evidente expresión de desconcierto en la mandataria Takaichi, quien nació décadas después de la Segunda Guerra Mundial.
La tensión alcanzó su punto máximo cuando el mandatario estadounidense se dirigió a un periodista japonés con una frase que dejó la sala en silencio absoluto: «¿Por qué no me avisaron de Pearl Harbor?». Este comentario, que hace referencia al ataque de 1941, ha sido interpretado como un desplante diplomático hacia uno de los aliados más estratégicos de Washington en Asia, volviéndose viral en cuestión de minutos.
Pese al momento incómodo, el presidente retomó su argumento central asegurando que la discreción fue la clave del éxito en la ofensiva aérea contra territorio iraní. Afirmó que el impacto alcanzado superó las expectativas iniciales gracias a que no hubo filtraciones previas, restando importancia a las quejas de sus socios internacionales por la falta de comunicación en temas de seguridad global.


