El mandatario cubano responde a las amenazas de Washington tras la caída de Maduro; condiciona cualquier diálogo al respeto de la soberanía y el fin de la «coerción económica»
LA HABANA, CUBA. — En un lunes de alta tensión diplomática, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, desmintió categóricamente cualquier acercamiento con la administración de Donald Trump. Sus declaraciones surgen como respuesta directa al ultimátum lanzado por el mandatario estadounidense, quien instó a la isla a negociar «antes de que sea demasiado tarde» tras haber cortado el suministro de petróleo venezolano hacia Cuba.
Díaz-Canel enfatizó que, aunque existe disposición al diálogo, este no ocurrirá bajo amenazas de fuerza o chantajes económicos, reafirmando la postura de independencia de su gobierno frente a lo que calificó como hostilidad estadounidense.
La postura de Cuba: diálogo sí, pero sin injerencia
A través de sus canales oficiales, el líder cubano fijó los términos bajo los cuales La Habana aceptaría sentarse a la mesa con Washington:
- Bases de igualdad: Díaz-Canel señaló que cualquier avance en la relación bilateral debe fundamentarse en el Derecho Internacional y la igualdad soberana, rechazando la «coerción económica» como método diplomático.
- Respeto mutuo: El mandatario exigió el fin de la injerencia en los asuntos internos de la isla y el reconocimiento pleno de su independencia como requisito para un «diálogo serio y responsable».
- Respuesta a la amenaza: Ante el pronóstico de Trump sobre una inminente caída del gobierno cubano, el presidente apeló a la historia para recordar que la hostilidad no ha logrado doblegar la política de la isla.
El ultimátum de Trump: «petróleo y dinero CERO»
La reacción de Cuba se produce un día después de que Donald Trump utilizara sus redes sociales para sentenciar el fin de la alianza Caracas-La Habana, argumentando que Venezuela ya no requiere de la «protección» cubana:
- Corte de suministros: Trump fue enfático al declarar que Cuba ya no recibirá recursos de Venezuela, alegando que la isla sobrevivió años gracias al intercambio de crudo por «servicios de seguridad» para los gobiernos de Chávez y Maduro.
- Protección militar de EE. UU.: El republicano afirmó que, tras la captura de Nicolás Maduro, el ejército estadounidense —al que calificó como el más poderoso del mundo— asumirá la protección de Venezuela, desplazando la influencia de los «matones y extorsionadores» cubanos.
- Bajas militares: Trump se congratuló por la muerte de efectivos cubanos durante la Operación «Resolución Absoluta» el pasado 3 de enero, asegurando que la mayoría de los agentes destinados a la seguridad de Maduro han sido eliminados.
Impacto de la operación «resolución absoluta»
El conflicto ha escalado tras la incursión militar del pasado 3 de enero, que culminó con la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Según cifras del gobierno de La Habana, dicha maniobra dejó un saldo de 56 militares muertos, de los cuales 32 eran ciudadanos cubanos.
Este escenario coloca a la región en un punto de quiebre, con Estados Unidos presionando activamente por un cambio de régimen en Cuba mediante la asfixia energética, mientras el gobierno de Díaz-Canel intenta resistir apelando a la solidaridad internacional y al nacionalismo.


