SANTA CLARA, CALIFORNIA – La fiebre por el Super Bowl LX ha alcanzado su punto máximo de ebullición. A solo unas horas de que los New England Patriots y los Seattle Seahawks se enfrenten en el Levi’s Stadium, el mercado de reventa muestra cifras estratosféricas, con entradas que llegan a costar hasta 18,600 dólares para los sectores más exclusivos.
Mientras miles de aficionados inundan las calles de San Francisco, desde Union Square hasta Fisherman’s Wharf, la economía del evento refleja la magnitud de esta edición número 60, que contará con el esperado espectáculo de medio tiempo a cargo de Bad Bunny.
El costo de la experiencia NFL
A medida que se acerca el «kickoff», los precios en plataformas como VividSeats han mostrado una volatilidad notable este sábado 7 de febrero:
- El acceso más económico: El asiento más barato se cotiza en 3,100 dólares, una ligera disminución respecto a los 3,600 dólares registrados el día de ayer.
- Asientos VIP: En contraste, las zonas de lujo y los mejores sectores del estadio sufrieron un incremento de aproximadamente dos mil dólares en las últimas 24 horas, alcanzando el tope de los 18,600 dólares.
- Sede y ambiente: El Levi’s Stadium de Santa Clara será el epicentro de la final, mientras que San Francisco funge como el cuartel general de las activaciones, música y eventos especiales que animan la previa.
Un evento histórico en cifras
El Super Bowl 2026 no solo celebra seis décadas de historia de la NFL, sino que consolida su posición como el evento deportivo más caro del mundo. La combinación de una sede en el corazón tecnológico de California, el regreso de franquicias históricas como los Patriots y Seahawks, y el arrastre global de Bad Bunny, ha creado la «tormenta perfecta» para que los precios de los boletos desafíen cualquier presupuesto convencional. Mañana, 8 de febrero, el mundo se detendrá para ver si la inversión de los aficionados vale cada centavo en el emparrillado.


