MILÁN, ITALIA – Solo un día después de la inauguración de los 25.º Juegos Olímpicos de Invierno, la ciudad de Milán se convirtió en el escenario de una masiva protesta. Alrededor de 5,000 personas marcharon este sábado desde el barrio de Porta Romana hasta Corvetto, convocadas por el «Comité Olimpiadas Insostenibles» (COI), para denunciar el impacto ambiental, social y político del evento deportivo.
Los manifestantes, un bloque compuesto por organizaciones estudiantiles, grupos anticapitalistas y ambientalistas, recorrieron cuatro kilómetros portando pancartas con el lema: «Reconquistemos las ciudades, liberemos las montañas». La protesta incluyó árboles de cartón para simbolizar el rechazo a la deforestación causada por la construcción de pistas de esquí en los Alpes.
Los ejes del descontento
La movilización no solo se centró en la ecología; factores geopolíticos y de seguridad elevaron la tensión:
- Presencia de ICE: La manifestación repudió la inclusión de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) dentro de la comitiva de seguridad de la delegación de EE. UU. Esto ocurre en un clima de indignación internacional tras las recientes redadas mortales en Minneapolis.
- Gentrificación: El colectivo COI denunció que el costo de vida y la vivienda en Milán se han disparado debido a la infraestructura olímpica, desplazando a los residentes locales.
Sospechas de sabotaje ferroviario
Paralelo a la marcha, el norte de Italia sufrió un caos logístico. Unos cables cortados en Bolonia provocaron retrasos masivos en las rutas de alta velocidad hacia Milán, Turín y Venecia. El ministro de Transportes, Matteo Salvini, calificó el incidente como un «sabotaje» directo contra los Juegos Olímpicos, aunque hasta el momento ningún grupo de la protesta se ha adjudicado la acción.
Mientras tanto, los deportistas de 93 países continúan las competencias en Milán y Cortina d’Ampezzo bajo un despliegue de seguridad reforzado ante posibles nuevas manifestaciones o actos de interferencia.


