CORTINA D’AMPEZZO, ITALIA – La leyenda del esquí alpino, Lindsey Vonn, protagonizó este domingo 8 de febrero de 2026 uno de los momentos más desgarradores de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina. A sus 41 años, y apenas 13 segundos después de iniciar su descenso en busca de una medalla histórica, Vonn sufrió una aparatosa caída que obligó a su evacuación inmediata en helicóptero hacia el hospital Ca’ Foncello en Treviso.
A pesar de la gravedad del accidente, que ocurrió mientras lideraba los tiempos parciales, el equipo médico de US Ski & Snowboard confirmó que la atleta se encuentra «lesionada pero estable» tras ser sometida a una intervención quirúrgica de urgencia.
El parte médico y la cirugía
El hospital Ca’ Foncello emitió un comunicado detallando la situación de la campeona estadounidense:
- Intervención: Vonn fue operada con éxito para estabilizar una fractura en su pierna izquierda.
- Condiciones previas: La esquiadora competía bajo un riesgo extremo, pues ya arrastraba una rotura del ligamento cruzado anterior (ACL) y daños en el menisco de esa misma rodilla, sufridos hace apenas una semana en Crans-Montana.
- El accidente: El impacto ocurrió cuando su bastón derecho se enganchó con una puerta de la pista Olimpia delle Tofane, proyectándola violentamente contra la nieve. Los gritos de dolor de la atleta fueron audibles antes de que los organizadores subieran el volumen de la música ambiental para mitigar el impacto emocional en el público.
Un regreso heroico con final amargo
El mundo del deporte observaba con asombro el retorno de Vonn, quien se había retirado en 2019 y regresó esta temporada con una prótesis de titanio en su rodilla derecha. Pese a las advertencias médicas, Lindsey decidió participar en su último descenso olímpico: «Pase lo que pase, ya gané», había escrito en sus redes sociales horas antes de la carrera.
Mientras Vonn era trasladada, su compañera de equipo Breezy Johnson se colgaba la medalla de oro, dedicando el triunfo a Lindsey, quien —según informes del equipo— envió ánimos desde el helicóptero antes de entrar a quirófano.
El cierre de una leyenda indomable
La caída de este domingo marca, con casi total seguridad, el punto final de una de las trayectorias más brillantes y accidentadas en la historia del deporte mundial. Lindsey Vonn se despide de las pistas no con una medalla, sino con la misma tenacidad que definió su carrera: desafiando los límites de lo posible. Mientras el COI y figuras como Rafael Nadal envían mensajes de apoyo, queda claro que el legado de Vonn —84 victorias en Copa del Mundo y tres medallas olímpicas— permanecerá intacto, recordada siempre como la mujer que nunca supo rendirse ante el dolor.


