El combinado nacional arrancó este lunes sus entrenamientos en el Centro de Alto Rendimiento de cara al duelo amistoso contra la selección lusa, que marcará la reapertura oficial del Coloso de Santa Úrsula.
Bajo la dirección de Javier Aguirre, el equipo mexicano realizó su primera práctica con plantel completo, destacando la presencia de figuras veteranas como el guardameta Guillermo Ochoa. El encuentro del próximo sábado representa una prueba de alta jerarquía para el conjunto azteca, a pesar de que Portugal no contará con Cristiano Ronaldo debido a una lesión muscular. Esta concentración sirve además como ensayo logístico general para el cuerpo técnico, ya que las instalaciones actuales serán la sede definitiva del equipo durante la Copa del Mundo que inicia en junio.
La atención del estratega se centra en definir la pareja de ataque que acompañará a Raúl Jiménez, quien se integró a los trabajos tras el reciente fallecimiento de su padre. Entre las opciones que evalúa el «Vasco» se encuentran los naturalizados Julián Quiñones y Germán Berterame, además del joven goleador Armando «Hormiga» González y Alexis Vega, quien regresa tras superar problemas físicos. Por su parte, la selección portuguesa, dirigida por Roberto Martínez, tiene previsto arribar este martes a Cancún para una breve etapa de adaptación antes de trasladarse a la Ciudad de México para el compromiso del fin de semana.
Una de las novedades más relevantes en el campamento europeo es la convocatoria de Paulinho, actual delantero del Toluca, quien recibió el llamado ante las bajas de Rafael Leao y Rodrigo Mora. El partido no solo servirá para ajustar el funcionamiento táctico de ambos cuadros, sino también para evaluar las condiciones del Estadio Azteca tras su proceso de remodelación para la justa mundialista de este 2026.


