El técnico Gennaro Gattuso presentó su dimisión formal al frente de la selección italiana de futbol este viernes 3 de abril de 2026, tras no conseguir la clasificación al Mundial 2026.
La salida de Gattuso se produce en medio de una crisis institucional profunda en la Federación Italiana de Futbol (FIGC), sumándose a las renuncias previas del presidente del organismo, Gabriele Gravina, y del jefe de delegación, Gianluigi Buffon. A través de un comunicado oficial, el estratega calabrés expresó su pesar por no alcanzar el objetivo trazado y señaló que, por respeto a la camiseta azzurra, es necesario permitir una nueva evaluación técnica para el futuro del combinado nacional. Gattuso agradeció el compromiso de sus jugadores y el apoyo incondicional de la afición italiana durante su breve gestión.
El exseleccionador asumió el cargo en junio de 2025 con la misión específica de devolver a Italia a la Copa del Mundo; sin embargo, la reciente derrota en la final de la repesca ante Bosnia y Herzegovina sentenció su salida. Bajo su mando, la selección registró un balance de seis victorias y dos derrotas en ocho encuentros disputados. La rescisión del contrato se dio de mutuo acuerdo con la federación, cuyo expresidente, Gabriele Gravina, reconoció la labor de Gattuso por recuperar el entusiasmo en torno al equipo nacional en los últimos meses.
Por su parte, Gianluigi Buffon calificó su propia salida como un «acto de responsabilidad» ante la magnitud del fracaso deportivo, que deja a Italia fuera de su tercer Mundial de forma consecutiva. La FIGC enfrenta ahora un proceso de reestructuración total que incluye la búsqueda de un nuevo cuerpo técnico y una directiva renovada que será elegida en las próximas semanas. Mientras tanto, el futbol italiano inicia un periodo de reflexión tras uno de los episodios más críticos en su historia reciente.


