Madrid, España. El filántropo Alfredo Harp Helú y la doctora María Isabel Grañén Porrúa recibieron este martes el XI Premio Internacional de Mecenazgo en la categoría latinoamericana. La ceremonia, celebrada en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, reconoció la trayectoria de la pareja mexicana y su impacto en el desarrollo cultural y social de Oaxaca bajo la premisa «La mejor inversión está en México».
Los galardones, organizados por la Fundación Callia, distinguen anualmente a figuras que dedican sus recursos a la preservación del patrimonio y el impulso artístico. En esta edición, el jurado destacó la labor de los mexicanos frente a otros mecenas internacionales como Batia Ofer (Reino Unido) y el matrimonio Jakober (España), subrayando que el trabajo de Harp Helú y Grañén Porrúa ha sido fundamental para «tejer comunidad» y transformar realidades a través de sus fundaciones.
Durante su discurso de aceptación, la pareja recordó que hace 30 años decidieron enfocar sus esfuerzos en «hacer brillar el corazón de Oaxaca». Harp Helú enfatizó su compromiso de capitalizar sus fundaciones para asegurar que cada recurso se destine a construir una sociedad más justa y humana, asegurando que cualquier acción, por pequeña que sea, adquiere grandeza cuando logra mejorar la vida de los demás.


