Científicos logran medir por primera vez la masa y distancia de un planeta errante del tamaño de Saturno, confirmando las predicciones de Einstein sobre la gravedad
PEKÍN, CHINA. — De los más de 6,000 exoplanetas detectados hasta la fecha, la gran mayoría orbitan una estrella. Sin embargo, existe una categoría fascinante y difícil de rastrear: los planetas rebeldes o flotantes. Estos mundos no tienen un vínculo gravitatorio con ningún astro y vagan en total oscuridad.
El pasado 1 de enero de 2026, un equipo liderado por el astrónomo Subo Dong, de la Universidad de Pekín, publicó en la revista Science un hallazgo revolucionario: la medición precisa de la masa y la ubicación de uno de estos mundos solitarios, del tamaño de Saturno, resolviendo uno de los mayores «dolores de cabeza» de la astronomía moderna.
El desafío de detectar lo invisible
A diferencia de los planetas comunes, los errantes no pueden detectarse mediante los métodos tradicionales (tránsito o vaivén gravitatorio) porque no tienen una estrella anfitriona. Los científicos deben recurrir a las microlentes gravitacionales:
- El legado de Einstein: Basado en la Relatividad General (1915), este fenómeno ocurre cuando la gravedad de un planeta errante curva el espacio-tiempo, actuando como una lupa que amplifica repentinamente la luz de una estrella lejana que está detrás de él.
- El problema de la distancia: Hasta ahora, los astrónomos podían calcular la masa, pero era casi imposible determinar la distancia exacta, generando confusión entre si el objeto era pequeño y cercano, o masivo y lejano.
- La solución de 2026: El equipo de Dong logró combinar observaciones simultáneas para romper esta ambigüedad, permitiendo conocer con exactitud tanto el peso como la ubicación del planeta.
Cómo nacen estos exiliados cósmicos
El estudio de estos cuerpos ofrece pistas sobre el caos que impera en la formación de sistemas solares:
- Expulsión violenta: La teoría principal indica que estos planetas se formaron en discos de polvo y gas alrededor de estrellas jóvenes, pero fueron expulsados por interacciones gravitacionales extremas con planetas hermanos o en sistemas de dos estrellas (binarios).
- Masa subneptuniana: Aunque se creía que la mayoría eran más pequeños que Neptuno, el nuevo hallazgo de un mundo similar a Saturno (y otros masivos como Júpiter) sugiere que planetas de todos los tamaños pueden ser «desterrados».
- Órbitas Ultra-amplias: No se descarta que algunos de estos cuerpos no sean totalmente libres, sino que orbiten sus estrellas a distancias tan inmensas que son imperceptibles para nuestros instrumentos actuales.
Vigencia de la relatividad general
Este descubrimiento no solo expande el catálogo de mundos conocidos, sino que reivindica una vez más la genialidad de Albert Einstein. Después de un siglo, sus ecuaciones sobre la curvatura de la luz siguen siendo la única llave para entender el universo macroscópico.
«Aunque antes solo podíamos hacer estimaciones estadísticas, este hallazgo demuestra que podemos conocer las características físicas de los planetas flotantes con la misma precisión que los ligados a una estrella», señaló Subo Dong.
Próximo paso: El telescopio Nancy Grace Roman
Con la tecnología actual, detectar estos eventos es una cuestión de suerte y precisión extrema. Sin embargo, la comunidad científica espera que con el lanzamiento de nuevos observatorios espaciales en los próximos años, se pase de detectar «un puñado» a identificar miles de planetas errantes, permitiendo entender finalmente por qué algunos mundos están destinados a la soledad eterna.


