La iniciativa logró diagnosticar al 82% de los pacientes en etapa localizada, contradiciendo el promedio nacional de detección tardía
CIUDAD DE MÉXICO. — En México, donde el cáncer de próstata es la principal causa de cáncer en hombres y la segunda causa de muerte por tumores masculinos (con más de 7,800 fallecimientos anuales), el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) está implementando el modelo OPUS para lograr que los pacientes lleguen en etapas curables.
El modelo OPUS reorganiza el proceso de tamizaje y valoración con el objetivo de identificar la enfermedad antes de que avance.
El reto de la detección tardía
En el marco del Día Nacional contra el Cáncer de Próstata, el urólogo oncólogo Andrey Ramírez, especialista del INCan, señaló que la detección tardía es el mayor desafío en México:
- Contraste: Entre 40% y 60% de los casos se diagnostican en etapas avanzadas en el país, mientras que en naciones como Reino Unido, entre 80% y 90% se identifican de forma localizada.
- Cultura de Prevención: La diferencia radica en la ausencia de una cultura de chequeo rutinario, ya que el cáncer de próstata en etapas tempranas es silencioso y no presenta síntomas específicos.
La clave: exploración física y edad de inicio
El especialista advirtió que el antígeno prostático específico (PSA) no es suficiente por sí solo, pues sus valores pueden alterarse por infecciones o crecimientos benignos. Por ello, la exploración física (tacto rectal) sigue siendo vital para detectar irregularidades.
Ramírez recordó que las revisiones anuales deben comenzar:
- A los 45 años para la población general.
- A los 40 años si existe antecedente familiar de cáncer de próstata o de cáncer de mama en mujeres de la familia.
Resultados medibles del modelo OPUS
Desde su implementación, el modelo OPUS ha evaluado a 4,668 hombres, diagnosticando a 420 con cáncer. El impacto es significativo:
- Detección Oportuna: El 82% de los pacientes diagnosticados con el modelo OPUS llegó en etapa localizada.
- Reducción de Mortalidad: El médico aseguró que el impacto del modelo, ya publicado en una revista científica, podría ayudar a disminuir “hasta el 14% de mortalidad a nivel local”.
El programa también incluye acompañamiento emocional y nutricional para mejorar la adherencia al tratamiento. El INCan confía en que replicar el modelo OPUS en otras instituciones reduciría las desigualdades en el diagnóstico a nivel nacional.


