El candidato republicano, Donald Trump, no desaprovechó la oportunidad de criticar públicamente al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, con el pretexto de sus últimos lapsus.
Washington ha enviado una de las señales más duras a México, cambiando el eje de la conversación bilateral. El foco pasa de 'cuánto' a 'quién', marcando un antes y un después.