La Policía Nacional de Paraguay ejecutó la detención del expresidente Santiago Peña en su residencia particular de la capital paraguaya, horas después de que el Senado de la República formalizara su destitución mediante un juicio político. La medida cautelar responde a una orden emitida por la Fiscalía General, la cual instruyó el arresto domiciliario del exmandatario mientras se formaliza su comparecencia ante la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción del Ministerio Público.
El mandamiento judicial contempla igualmente la captura de Carlos Carvallo Spalding, quien ocupó la titularidad del Banco Central de Paraguay hasta su renuncia motivada por las investigaciones sobre el vaciamiento de la entidad financiera Ueno Bank. El despliegue de las fuerzas de seguridad incluyó el resguardo del perímetro del inmueble presidencial ante la presencia de manifestaciones ciudadanas que exigen el traslado del procesado a un centro penitenciario.
El origen de la crisis institucional se vincula a la intervención de la citada institución bancaria por parte del órgano regulador financiero, tras detectarse presuntas irregularidades en el manejo de fondos públicos transferidos durante la gestión del Ejecutivo saliente. El colapso del sistema afectó el acceso a depósitos de cerca de tres millones de usuarios, incluyendo los fondos de pensiones de decenas de miles de jubilados del Instituto de Previsión Social.
Los representantes de la fiscalía confirmaron la notificación formal de las imputaciones y el inicio de las diligencias para determinar las responsabilidades penales en el desvío de recursos institucionales. Los tribunales anticorrupción de Asunción coordinarán las audiencias iniciales para fijar el estatus legal de los exfuncionarios involucrados en la quiebra de la entidad crediticia.


