Un operativo policial ejecutado durante la madrugada permitió el desmantelamiento total de la concentración instalada desde hacía más de un mes en el centro de la capital española para exigir acceso a la vivienda asequible. Las acciones de retiro concluyeron con la detención de dos personas por presunta resistencia a la autoridad, mientras el resto de los ocupantes abandonaba el perímetro de manera gradual previo a la intervención de los servicios urbanos de limpieza.
La protesta social había surgido a finales del mes de septiembre tras el desalojo y posterior fallecimiento de una mujer de edad avanzada que residía históricamente en el mismo domicilio, convirtiéndose en el epicentro de reclamos contra el encarecimiento de los alquileres. Con el paso de las semanas, el espacio congregó a diversos colectivos con demandas sociopolíticas heterogéneas, albergando a cientos de personas pernoctando en tiendas de campaña sobre la zona peatonal.
El despliegue operativo contó con la participación de cientos de elementos de seguridad para recuperar la normalidad en el espacio público, caracterizado por su alta afluencia comercial y turística. Las estructuras temporales y los enseres retirados fueron trasladados a depósitos municipales para su posterior entrega a los propietarios que los reclamen en las oficinas correspondientes.
La intervención policial se produjo de manera previa a la huelga general convocada por las centrales sindicales en demanda de ajustes salariales y soluciones a la crisis habitacional. Las autoridades locales restablecieron la circulación y el tránsito peatonal en la plaza, cerrando un episodio de tensiones políticas institucionales en torno al uso de espacios públicos en el centro urbano.


