Los primeros centros de votación abrieron sus puertas en el estado de Vermont para dar inicio a la jornada electoral en la que están convocados más de doscientos cincuenta millones de ciudadanos. El proceso electoral de medio término definirá la composición del Congreso y trazará el rumbo del tramo final de la administración presidencial de Donald Trump.
El despliegue de las urnas se realiza de manera escalonada a lo largo de los seis husos horarios del territorio estadounidense, concluyendo con el cierre de casillas en el estado de Hawái y en las islas Aleutianas de Alaska. Previo al arranque formal de la votación presencial, más de cincuenta y siete millones de electores emitieron su sufragio de forma anticipada o mediante el sistema de correo postal.
La contienda contempla la renovación total de los cuatrocientos treinta y cinco escaños de la Cámara de Representantes y una tercera parte del Senado, además de la elección de dos puestos legislativos vacantes tras los nombramientos en el gabinete federal. Asimismo, treinta y seis entidades federativas elegirán gobernador y diversas alcaldías renovarán a sus autoridades en comicios locales paralelos.
El padrón electoral registró un incremento significativo en la participación de sectores clave, donde la población de origen hispano representa una de las fuerzas demográficas de mayor peso en la jornada. Se prevé que las cadenas informativas y las autoridades electorales comiencen a difundir los primeros cómputos y proyecciones parciales una vez que concluya la recepción de votos en la costa este.


