La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios emitió el primer balance oficial sobre las consecuencias del siniestro registrado en la provincia de Toledo.
Las dependencias gubernamentales mantienen la atención en los centros hospitalarios de la región mientras avanzan las labores de identificación y contención del número de heridos.
El reporte del organismo especializado detalló que la colisión se produjo en las inmediaciones del municipio de Urda, cuando una formación ferroviaria perteneciente a la empresa Renfe impactó por alcance la parte posterior de un convoy de la compañía Iryo que permanecía detenido sobre las vías. La fuerza del choque provocó la salida del carril de múltiples vagones y su posterior caída por un terraplén, afectando a más de cuatrocientos pasajeros que viajaban en ambas unidades con destino al sur de la península.
Las labores del personal de rescate continúan concentradas en la atención de las personas afectadas y en la cuantificación definitiva de los lesionados, de los cuales más de dos decenas permanecen internados en el Hospital Universitario de Toledo. Diversas autoridades y jefes de Estado acudieron a las instalaciones médicas para constatar la condición de los pacientes que se encuentran en estado crítico y expresar su respaldo a las familias afectadas por la emergencia.
Las investigaciones técnicas a cargo de las autoridades de transporte avanzan para determinar las fallas mecánicas, logísticas o de señalización que originaron la detención del primer tren y el posterior impacto de la segunda unidad. La zona del desastre permanece bajo custodia de las corporaciones de seguridad mientras se concluyen los peritajes sobre la infraestructura y se procede al retiro de la maquinaria dañada.


