Autoridades federales decomisaron un cargamento masivo de mercancía ilegal durante una serie de operativos realizados en la Ciudad de México.
La intervención judicial se originó a partir de investigaciones previas sobre la distribución clandestina de productos de tabaco en el Estado de México.
Las indagatorias iniciaron en el municipio de Huixquilucan tras el hallazgo de maquinaria utilizada para la fabricación, empaquetado y logística de cigarrillos no autorizados. El rastreo de la red de distribución permitió a las corporaciones de seguridad identificar cuatro inmuebles localizados en la capital del país que funcionaban como centros de almacenamiento del material apócrifo.
Con las evidencias recabadas, un juez de control otorgó las órdenes de cateo correspondientes para inspeccionar las propiedades situadas en la colonia Morelos. Durante las diligencias, los elementos de seguridad aseguraron quinientas cuarenta y siete cajas con el producto ilegal, alcanzando un tonelaje aproximado de seis mil kilogramos.
La mercancía decomisada quedó a disposición de la representación social para la integración de la carpeta de investigación. Por su parte, las propiedades involucradas en el almacenamiento fueron aseguradas y puestas bajo resguardo de las fuerzas policiales para deslindar las responsabilidades penales pertinentes.


