La producción cinematográfica explora relatos tradicionales mediante un enfoque enfocado en el público familiar y juvenil.
El largometraje alcanzó cifras de asistencia destacadas en las salas de exhibición durante su primer fin de semana.
La industria de la animación nacional presentó la octava entrega de la saga iniciada en dos mil siete, centrando su narrativa en la figura del espectro tradicional y los conflictos entre los personajes principales. La propuesta argumental aborda elementos culturales del país mediante una combinación de mitología popular, misterio y dilemas sobre la ambición humana.
El equipo creativo y el elenco de doblaje destacaron el crecimiento de la franquicia a lo largo de casi dos décadas, atribuyendo su permanencia en el gusto del público a la valoración de las tradiciones locales y al desarrollo de historias dirigidas a diversas generaciones. La saga ha servido también como referente para impulsar el desarrollo de la animación comercial en el territorio nacional.
Durante sus primeros días en cartelera, la película registró récords de taquilla a nivel nacional, colocándose entre los estrenos con mayor recaudación dentro del cine mexicano en los últimos años. Las salas mantendrán la exhibición del título en las principales cadenas de proyección del país.


