El primer ministro israelí solicitó investigar la filtración de información reservada y presuntas faltas a la seguridad nacional.
La producción audiovisual documenta testimonios sobre la toma de decisiones operativas durante el conflicto en Gaza.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, solicitó formalmente a las autoridades de inteligencia, del ejército y de la fiscalía general que inicien procesos de investigación contra los involucrados en la elaboración del documental NAZA. El mandatario sostuvo que la producción difundió información reservada de unidades de inteligencia y vulneró la seguridad de la nación mediante relatos que distorsionan la actuación de las fuerzas armadas.
La obra audiovisual recopila testimonios anónimos de más de una veintena de efectivos militares y analistas de inteligencia respecto a la fijación de objetivos, el uso de sistemas automatizados de análisis y los márgenes de afectación a la población civil en la franja costera. La realización contó con el respaldo de investigaciones periodísticas sustentadas en entrevistas con especialistas y la revisión de documentación operacional.
Ante los señalamientos oficiales, la línea militar de defensa argumentó que los procedimientos de ataque están supeditados a la evaluación estricta de oficiales de mando para minimizar riesgos a la población. En contraste, las partes involucradas en la investigación defendieron el rigor periodístico del trabajo, asegurando que los datos presentados derivaron de múltiples contrastes con fuentes capacitadas y registros verificados.


