El exmandatario calificó las acciones como muestras de intolerancia tras los daños registrados en el complejo cultural.
Los hechos reavivaron el debate y las protestas históricas por la extinción del organismo de energía eléctrica.
El expresidente Felipe Calderón se pronunció respecto a los daños causados a la estatua con su efigie ubicadas en el Complejo Cultural Los Pinos, calificando como un acto de bajeza la conducta de quienes vandalizaron el monumento. Durante sus declaraciones sobre el incidente, el exfuncionario argumentó que conserva la satisfacción de haber tomado decisiones complejas y de alto riesgo en beneficio de la nación durante su periodo de gobierno, al tiempo que acusó una falta de garantías para la protección de bienes e instalaciones.
Los hechos se registraron tras una manifestación realizada por integrantes de organizaciones civiles en rechazo a las actividades públicas del exmandatario, evento durante el cual ingresaron a las instalaciones para causar destrozos a la estructura. El incidente reabrió la controversia en torno a las repercusiones sociales provocadas por el decreto emitido en octubre de 2009 que extinguió el organismo Luz y Fuerza del Centro, medida que derivó en la pérdida de empleo para más de 44 mil trabajadores y que mantiene reclamos vigentes hasta la fecha.
Respecto a lo acontecido, la titular del Poder Ejecutivo federal expresó su rechazo ante las formas violentas y el quebrantamiento del orden en el recinto cultural, al tiempo que reconoció el descontento social persistente derivado de la liquidación de la empresa paraestatal. Las dirigencias sindicales involucradas en el movimiento obrero se deslindaron de las afectaciones materiales, mientras las autoridades administrativas evalúan los daños ocasionados en el patrimonio público.


