La medida punitiva alcanzará a funcionarios extranjeros y particulares que retrasen procesos de restitución internacional.
El Departamento de Estado sumó esta disposición a sus recientes restricciones contra el denominado turismo de maternidad.
El gobierno de Estados Unidos anunció la implementación de una nueva política de restricción de visados orientada a sancionar a personas que obstaculicen intencionalmente la resolución de casos de sustracción internacional de menores por parte de uno de sus progenitores. La disposición gubernamental busca presionar el cumplimiento de los acuerdos internacionales y agilizar el retorno de los menores a sus países de residencia habitual.
La medida contempla la suspensión o denegación de visados para funcionarios públicos extranjeros, integrantes del poder judicial, administradores de justicia y elementos de fuerzas de seguridad que dilaten la ejecución de leyes u órdenes judiciales de restitución. Según los lineamientos emitidos por la administración estadounidense, esta herramienta administrativa busca garantizar la protección de los menores involucrados en disputas transfronterizas.
De manera complementaria, el gobierno estadounidense reforzó sus controles migratorios contra redes dedicadas a facilitar el turismo de maternidad. Dichas sanciones aplicarán a operadores comerciales, intermediarios que promuevan fraudes en solicitudes de visa y personal médico extranjero que colabore en esquemas irregulares para la obtención de la ciudadanía por nacimiento.


