El calentamiento acelerado de la superficie marina es impulsado de manera directa por el cambio climático.
Especialistas advierten sobre alteraciones en los ecosistemas, la pesca y la intensidad de eventos meteorológicos.
Especialistas e investigadores en ciencias del clima reportaron que los océanos globales enlazaron 100 días consecutivos con registros de temperatura en la superficie sin precedentes. Este fenómeno es impulsado principalmente por el calentamiento global derivado de la quema de combustibles fósiles, una dinámica cuyo ritmo de absorción de calor en las últimas dos décadas duplicó el promedio de los 40 años previos, reduciendo progresivamente la capacidad del mar para absorber dióxido de carbono.
El incremento térmico ha intensificado las olas de calor marinas, haciendo que sean diez veces más severas y de mayor duración en comparación con registros históricos. Las altas temperaturas se extienden de manera global con efectos acentuados en zonas como el mar Mediterráneo, el golfo de México y el Atlántico, donde la acumulación de energía incrementa el riesgo de ciclones tropicales de mayor severidad y acelera la mortalidad masiva de corales y especies esenciales para la cadena alimentaria.
Además de los daños ecológicos, la alteración de las temperaturas genera afectaciones económicas directas en sectores como el turismo, la infraestructura costera y la industria pesquera. Regiones de América Latina registran ya contracciones en sus actividades extractivas y de manufactura vinculadas al mar, así como pérdidas operativas en destinos de playa debido al avance de la erosión costera.
Las comunidades científicas enfatizan la urgencia de acelerar la transición energética para mitigar los riesgos sobre la producción de alimentos y la economía costera global.


