El ejecutivo colombiano estableció que la autonomía de los centros de estudio no prevalecerá sobre el orden público.
La medida incluye la creación de un protocolo para diferenciar la protesta pacífica de actos vandálicos.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, informó que la Policía Nacional estará facultada para ingresar a las instalaciones universitarias del país ante situaciones que involucren violencia, vandalismo o alteración grave de la paz social. Durante un mensaje dirigido a la nación, el mandatario sostuvo que la autonomía universitaria no exime a los recintos académicos del cumplimiento de la Constitución ni de la jurisdicción de las autoridades del Estado.
Dentro del marco de este anuncio, el gobierno promoverá la elaboración de un protocolo nacional diseñado para delimitar las manifestaciones de carácter pacífico de aquellas acciones que impliquen la comisión de delitos en flagrancia o el uso de la fuerza. El jefe de Estado enfatizó que las libertades de reunión y expresión pacífica se mantendrán garantizadas, pero precisó que los actos que atenten contra la infraestructura pública o la integridad de las personas serán sancionados de forma directa.
La estrategia operacional contempla que las fuerzas de seguridad actúen de manera prioritaria cuando se detecte la preparación o ejecución de conductas delictivas dentro de los espacios académicos. De acuerdo con el planteamiento gubernamental, la disposición busca resguardar las actividades lectivas de la comunidad estudiantil y evitar que las instalaciones sean utilizadas como refugio para actividades al margen de la ley.
Las instituciones de seguridad pública coordinarán la aplicación de los nuevos esquemas de intervención en los centros de educación superior.


